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| La historia marcada en Colombia |
Debemos inicialmente aclarar que la acción de negociar, no es principalmente una actividad de expertos, tú naces con ello, negociar es una cuestión cotidiana diaria, que busca reducción a algunas diferencias, colocándolo en situación; sin embargo hay que tener en cuenta que cada persona tiene su forma de negociar, debido al entorno que los rodea y así mismo su cultura.
Colombia
es el reflejo de los actos impuros de negociación, ya que la mejor manera de
poder negociar es que uno de los dos negociadores tenga las de perder, que no
tenga poder alguno para adquirir un beneficio y llegar a un acuerdo, esto se es
considerado negociación tradicional; Así que prácticamente el colombiano es un
negociador de regateo, pide mucho para rebajar después, es un individuo que no
se prepara para las situaciones de las organizaciones, sino que utiliza la
improvisación, y hace sus negociaciones a corto plazo para obtener mayores
beneficios, tampoco se destaca por la puntualidad y el cumplimiento y otros
factores que conllevan a llevar negociaciones de una manera informal y
amistosa, facilitándosele así, la manera efectiva de poder cerrar un trato.
